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Una Isla en la Ribera del Duero

Cuando se habla del paisaje de la Ribera del Duero, es habitual que toda la atención recaiga en el río que da nombre a la denominación de origen. Su influencia sobre el territorio, el clima y la historia del viñedo es innegable. Sin embargo, el carácter de un paisaje también se construye gracias a elementos más discretos, que completan el equilibrio natural de cada entorno. Es el caso del arroyo Jaramiel, un curso de agua que forma parte de la identidad de la finca Monte Alto, sede de Bodegas Montebaco.

El río Duero marca uno de sus límites naturales, mientras que el arroyo Jaramiel abraza otra parte del paisaje, creando un entorno singular donde el viñedo convive con la vegetación de ribera, los caminos y las suaves laderas que caracterizan esta zona entre Valbuena y Pesquera de Duero.

Es precisamente esa combinación de elementos naturales la que hace de Monte Alto un lugar con una personalidad propia.

Los arroyos han desempeñado históricamente un papel esencial en la configuración del territorio. A lo largo del tiempo han modelado pequeñas vaguadas, favorecido el desarrollo de vegetación autóctona y contribuido a crear ecosistemas de gran riqueza.

El arroyo Jaramiel recorre parte del paisaje vallisoletano antes de encontrarse con el Duero, formando parte de esa red de cursos de agua que han acompañado el desarrollo agrícola de la provincia durante generaciones.

En el entorno de Monte Alto, su presencia aporta diversidad al paisaje y contribuye a crear un escenario donde la viña comparte espacio con otras especies vegetales y con la fauna propia de estos ecosistemas.

Más allá de su recorrido, el Jaramiel ayuda a dibujar un territorio que cambia con las estaciones y ofrece una imagen distinta en cada momento del año.

La finca Monte Alto posee una configuración muy especial dentro de la Ribera del Duero. La altitud entre los 840 y los 900 metros sobre el nivel del mar, que la sitúa en el límite superior para el cultivo de la vid en la zona. El microclima que aporta una amplitud térmica extrema y una maduración pausada de la uva, diferenciándose de la parte baja del valle, y el río Duero y el arroyo Jaramiel delimitando buena parte de su perímetro natural, generan esa sensación de territorio protegido que ha llevado a muchos a definirla como una “Isla en la Ribera del Duero”.

No se trata únicamente de una imagen evocadora. Esa disposición crea un paisaje reconocible, donde la presencia del agua aporta dinamismo y favorece una mayor diversidad ambiental.

En Bodegas Montebaco, la finca Monte Alto representa esa unión entre naturaleza y viticultura. Rodeada por el río Duero y el arroyo Jaramiel, ofrece un escenario singular donde el agua, la tierra y la vid conviven en equilibrio. Una isla donde cada estación transforma el paisaje, donde el viñedo encuentra su mejor expresión y donde cada botella conserva, además del carácter de una añada, la esencia de un territorio único.

Finca Monte Alto
47359 Valbuena de Duero
Valladolid

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